Teatro La bruja Curuja


Diapositiva con pictogramas extraída del documento

Teatro: La bruja Curuja, una propuesta para trabajar lectura, expresión oral e inclusión

Esta entrada fue publicada originalmente en octubre de 2014 para compartir un recurso teatral titulado La bruja Curuja. En aquel momento, la publicación consistía prácticamente en el enlace a una obra de teatro con pictogramas alojada en SlideShare.

Con el paso del tiempo, la entrada merecía una actualización. El teatro escolar es una herramienta muy poderosa para trabajar la lectura, la expresión oral, la memoria, el trabajo en equipo, la creatividad y la inclusión. Si además el texto está apoyado con pictogramas, puede facilitar la participación de alumnado con diferentes niveles de comprensión lectora, comunicación o acceso al lenguaje escrito.

Recurso original

El recurso compartido en esta entrada es una adaptación teatral con pictogramas:

  • Título: Obra de teatro La bruja Curuja con pictogramas.
  • Adaptación: Lorena Merino Bermejo.
  • Pictogramas: Sergio Palao para ARASAAC.
  • Licencia de los pictogramas: Creative Commons BY-NC-SA.

Puede consultarse en el siguiente enlace externo:

Ver recurso en SlideShare: Obra de teatro “La bruja Curuja” con pictogramas

Nota de atribución: los pictogramas utilizados en el recurso original son propiedad del Gobierno de Aragón y han sido creados por Sergio Palao para ARASAAC, que los distribuye bajo licencia Creative Commons BY-NC-SA.

El teatro en Primaria: mucho más que aprender un papel

Cuando pensamos en teatro escolar, a veces imaginamos únicamente una representación final para las familias. Sin embargo, el verdadero valor educativo del teatro no está solo en el día de la función. Está en todo el proceso: leer, comprender, ensayar, equivocarse, escuchar, repetir, coordinarse, cuidar la voz, mirar al público y aprender a formar parte de un grupo.

Una obra como La bruja Curuja puede convertirse en una propuesta muy rica para el aula, especialmente en los primeros cursos de Primaria o en grupos donde se quiera trabajar la expresión oral de manera motivadora.

El teatro permite trabajar:

  • Lectura expresiva: leer con entonación, ritmo y pausas.
  • Comprensión lectora: entender qué ocurre en cada escena.
  • Expresión oral: hablar con claridad y volumen adecuado.
  • Memoria: recordar frases, gestos y entradas.
  • Educación emocional: interpretar personajes y emociones.
  • Trabajo cooperativo: coordinarse con el grupo.
  • Creatividad: crear decorados, vestuario, sonidos o movimientos.

¿Por qué usar pictogramas en una obra de teatro?

Los pictogramas son apoyos visuales que ayudan a comprender mejor la información. En una obra teatral, pueden facilitar la lectura del texto, la comprensión de las acciones y la anticipación de lo que ocurre en cada escena.

Para algunos alumnos y alumnas, los pictogramas pueden ser una ayuda fundamental. Para otros, simplemente son un apoyo más que permite leer con mayor seguridad. En ambos casos, hacen que el texto sea más accesible.

Usar pictogramas no significa simplificar en exceso ni rebajar expectativas. Significa ofrecer caminos diferentes para llegar al mismo aprendizaje. Una escuela inclusiva no pregunta solo “quién puede leer este texto tal como está”, sino “cómo podemos hacer que más alumnado participe en la lectura, el teatro y la comunicación”.

Teatro e inclusión

El teatro es una actividad especialmente adecuada para una mirada inclusiva porque permite repartir tareas muy diferentes. No todo el alumnado tiene que memorizar un papel largo ni aparecer de la misma manera en escena.

En una misma obra pueden participar:

  • Actores y actrices.
  • Narradores.
  • Responsables de música.
  • Responsables de efectos sonoros.
  • Encargados de decorado.
  • Responsables de vestuario.
  • Equipo de carteles y programa de mano.
  • Presentadores de la obra.

Así, cada alumno o alumna puede encontrar un lugar desde el que aportar. La participación no tiene por qué ser idéntica para todos, pero sí significativa para cada persona.

Cómo preparar la obra en clase

Una obra breve como La bruja Curuja puede trabajarse en varias sesiones. No conviene empezar directamente memorizando. Primero hay que comprender, jugar con la voz y organizar el grupo.

1. Primera lectura

Leemos la obra en voz alta, sin buscar todavía una interpretación perfecta. El objetivo inicial es entender la historia, conocer los personajes y resolver dudas de vocabulario.

2. Reparto de personajes

El reparto debe hacerse con cuidado. Podemos tener en cuenta el deseo del alumnado, pero también la extensión de los papeles, la seguridad de cada niño o niña, sus necesidades y las posibilidades del grupo.

3. Lectura dramatizada

Antes de moverse por el espacio, se puede hacer una lectura dramatizada sentados. Cada personaje lee su parte intentando usar una voz adecuada.

4. Ensayo por escenas

Es mejor ensayar por partes pequeñas. Una escena bien trabajada vale más que intentar repetir toda la obra sin comprenderla.

5. Incorporación de gestos y movimientos

El teatro no es solo decir frases. También importa cómo entra un personaje, dónde se coloca, cómo mira, qué gesto hace y cómo reacciona a lo que dicen los demás.

6. Ensayo general

Cuando cada escena está preparada, se realiza un ensayo completo. Aquí se revisan entradas, salidas, volumen, orden y tiempos.

La bruja como personaje teatral

Las brujas son personajes clásicos de muchos cuentos y obras infantiles. A veces dan miedo, otras son divertidas, torpes, sabias, despistadas o incluso buenas. En el teatro escolar, una bruja permite jugar con la voz, el gesto, el vestuario y la imaginación.

Podemos aprovechar el personaje para hablar de los cuentos tradicionales y de cómo han cambiado con el tiempo. No todas las brujas tienen que ser iguales. Algunas pueden ser malvadas; otras, simplemente diferentes. Algunas pueden dar sustos; otras pueden necesitar ayuda.

Una pregunta interesante para el aula sería:

¿Por qué aparecen tantas brujas en los cuentos y qué representan?

Esta pregunta permite trabajar literatura, imaginación, estereotipos y creatividad.

Actividad de comprensión antes de representar

Antes de ensayar, el alumnado puede responder a estas preguntas:

  • ¿Quiénes son los personajes principales?
  • ¿Dónde ocurre la historia?
  • ¿Qué problema aparece?
  • ¿Qué personaje te parece más divertido?
  • ¿Qué escena te gustaría representar?
  • ¿Qué emoción transmite cada personaje?
  • ¿Qué objetos o decorados necesitaríamos?

Estas preguntas ayudan a comprender la obra antes de ponerla en escena.

Actividad de expresión oral

Podemos trabajar la voz con pequeños ejercicios previos:

  • Leer una frase como si estuviéramos contentos.
  • Leerla como si tuviéramos miedo.
  • Leerla como si fuéramos una bruja misteriosa.
  • Leerla muy despacio y después a ritmo normal.
  • Practicar una frase mirando al público.

Estos juegos ayudan a perder vergüenza y a comprender que la voz también interpreta.

Propuesta de adaptación inclusiva

Si queremos adaptar una obra teatral para que participe todo el alumnado, podemos utilizar varios apoyos:

  • Pictogramas junto al texto.
  • Frases más cortas para algunos personajes.
  • Personajes corales que hablen en grupo.
  • Carteles visuales para recordar entradas y salidas.
  • Apoyos de color para diferenciar personajes.
  • Ensayos grabados en audio para practicar en casa.
  • Gestos o acciones para alumnado con menor expresión verbal.

La clave es que la adaptación no elimine la participación, sino que la haga posible.

Decorado, música y ambiente

Una obra sobre una bruja permite crear un ambiente muy sencillo con pocos recursos:

  • Cartulina negra para siluetas de murciélagos.
  • Una luna de papel.
  • Un caldero dibujado.
  • Telarañas de lana.
  • Un bosque de cartón.
  • Sonidos de viento, pasos, risas o puertas.

También podemos crear efectos sonoros con objetos del aula: papel arrugado para simular fuego, golpes suaves en la mesa para pasos, botellas con semillas para sonidos misteriosos o una grabación de ambiente realizada por el propio alumnado.

Relación con la radio escolar

La obra también puede transformarse en una versión sonora, como si fuera un pequeño radioteatro. Esta opción es muy interesante cuando no se quiere hacer una representación escénica completa o cuando se quiere trabajar más intensamente la voz.

En un radioteatro no vemos a los personajes, así que la voz y los sonidos son fundamentales. El alumnado debe pensar:

  • ¿Cómo habla la bruja?
  • ¿Qué sonidos necesita la historia?
  • ¿Quién será narrador o narradora?
  • ¿Cómo distinguimos a cada personaje solo por la voz?
  • ¿Qué música puede abrir o cerrar la obra?

Esta adaptación conecta teatro, lectura, podcast y competencia comunicativa.

Evaluación de la actividad teatral

Para valorar el trabajo, podemos fijarnos en varios aspectos:

Aspecto Lo conseguimos cuando...
Lectura Leemos con claridad y entendemos lo que dice nuestro personaje.
Voz Usamos volumen, pausas y entonación adecuados.
Expresión Acompañamos el texto con gestos y movimientos.
Trabajo en equipo Respetamos turnos, ayudamos al grupo y cumplimos nuestro papel.
Inclusión Todos tienen una forma real de participar en la obra.
Creatividad Aportamos ideas para decorado, sonido, vestuario o interpretación.

Preguntas para después de la representación

Después de representar o grabar la obra, podemos hacer una pequeña reflexión:

  • ¿Qué ha salido mejor?
  • ¿Qué ha sido más difícil?
  • ¿Qué personaje nos ha sorprendido?
  • ¿Qué escena ha gustado más al público?
  • ¿Cómo nos hemos ayudado durante los ensayos?
  • ¿Qué cambiaríamos si volviéramos a representarla?

El teatro no termina cuando acaba la función. También se aprende revisando lo vivido.

Nota sobre el uso del recurso

El material original enlazado en esta entrada utiliza pictogramas de ARASAAC. Al utilizar, compartir o adaptar recursos con pictogramas, es importante respetar su licencia y citar adecuadamente la autoría.

Los pictogramas de ARASAAC son propiedad del Gobierno de Aragón y han sido creados por Sergio Palao para ARASAAC. Se distribuyen bajo licencia Creative Commons BY-NC-SA. Esta entrada enlaza el recurso como material externo y reconoce la autoría indicada en la publicación original.

Nota editorial

Esta entrada fue publicada originalmente en 2014 como un enlace breve a una obra teatral con pictogramas. Se ha ampliado para contextualizar el recurso, explicar su valor didáctico y ofrecer propuestas de aula relacionadas con teatro, lectura expresiva, inclusión, comunicación aumentativa, expresión oral y radio escolar.

Conclusión

La bruja Curuja puede ser mucho más que una pequeña obra de teatro infantil. Puede convertirse en una oportunidad para leer mejor, hablar mejor, escuchar mejor y participar mejor.

El teatro escolar permite que el alumnado se ponga en el lugar de otros personajes, juegue con la voz, pierda miedo escénico, coopere y construya algo común. Si además usamos apoyos visuales como pictogramas, abrimos la puerta a que más niños y niñas puedan comprender, anticipar y participar.

Porque en una escuela inclusiva, el teatro no consiste solo en representar una historia. Consiste en conseguir que cada alumno encuentre su papel.

Maestro Víctor

Maestro de educación física, con plaza en educación primaria bilingüe. Experiencia como jefe de estudios, coordinador bilingüe y proyectos y formación del profesorado. Coordinador de Radio Escolar Educativa.

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